Dwan Ungió a JRB Antes de Que el Mundo Supiera Su Nombre: La Confesión del Backing Más Antiguo
Bellande revela que Tom Dwan lo respaldó a los 22 años. Documentos judiciales muestran que Dwan fue bancado por Paul Phua vía el abogado Tom Goldstein.
Bellande revela que “durrrr”, con apenas 22 años, fue el primer mortal en financiar sus pecados en el fieltro. Pero las escrituras también guardan un capítulo oscuro: Dwan fue respaldado por Paul Phua, y los pagos salpican un juicio por fraude fiscal.
Arrodíllense, fieles, porque hoy el confesionario se abrió de par en par.
No fue en una catedral. Fue en el podcast de Johan “YoH Viral” Guilbert. Y el penitente no fue cualquier alma errante del circuito: fue Jean-Robert Bellande —el eterno pecador del bankroll, el showman del high-stakes, el hombre que ha sobrevivido a más resurrecciones financieras que santos tiene el calendario— quien dejó caer una revelación que hizo temblar al propio Guilbert en su silla:
“The first guy to ever stake me in poker was actually Tom Dwan.”
Lean eso otra vez. Despacio. Como quien descifra un manuscrito maldito.
Un Tom Dwan de 22 años —un crío del fieltro digital que apenas estaba emergiendo de las trincheras de Full Tilt Poker bajo el seudónimo “durrrr”— fue el primer ser humano en abrir su arca y decirle a un JRB 16 años mayor: “Yo te banco.” Eso sitúa el pacto sagrado alrededor de 2009, justo cuando Dwan comenzaba a aparecer en las pantallas de High Stakes Poker y Poker After Dark, convirtiendo cada mano televisada en escritura sagrada del no-limit hold’em.
La ironía es tan espesa que podría cortarse con un cuchillo ritual.
El Joven Profeta y el Veterano Pródigo
Contextualicemos este sacramento para los recién llegados a la congregación.
En aquella época, Bellande ya era una figura consagrada del póker televisado. Veterano de la era del boom, rostro habitual de las cámaras, y eventualmente embajador del poker room del Aria en Las Vegas, donde jugaba casi a diario en la sala de high-stakes que entonces llevaba el nombre más reverenciado del juego: la “Ivey Room”. JRB no solo jugaba allí; ayudó a convertir el Aria en una de las salas de póker más prestigiosas del planeta.
Y sin embargo, su primer backer fue un veinteañero que todavía no podía alquilar un coche en algunos estados.
Dwan, que cumple 40 años este verano, era en 2009 lo que un rayo es a una tormenta: breve, cegador y absolutamente devastador. Las partidas nosebleed de NLHE y PLO en Full Tilt eran su altar, y cada sesión era un sermón de agresividad que dejaba a la congregación del rail con la boca abierta. Que ese mismo joven decidiera respaldar a un veterano como Bellande no es solo una anécdota; es un pasaje fundacional del evangelio del poker staking.
El Dinero Es Real, Profanos
Bellande, quien recientemente se embolsó $1.5 millones en la Onyx High Roller Series y ostenta un brazalete de la World Series of Poker, aprovechó la confesión para lanzar un anatema contra los incrédulos del póker televisado:
“I honestly believe that probably 25, 30% of people that ever watch us on TV think that this is all fake. All fake money, yeah. It’s not.”
Que quede grabado en piedra, hermanos. El dinero es real. El dolor es real. Las bad beats son reales. Y si algún profano en sus comentarios de YouTube sigue preguntando si las fichas son de mentira, que sepa que está cometiendo la peor herejía de todas: dudar del sufrimiento ajeno en el altar del felt.
El Capítulo Oscuro: Cuando Dwan Fue el Respaldado
Pero las escrituras de hoy tienen un segundo acto, y este huele a azufre judicial.
Porque Tom Dwan no siempre fue el mecenas. Documentos judiciales revisados por PokerNews revelan que el propio “durrrr” fue en su momento respaldado por el apostador malasio Paul Phua. Y algunos de esos pagos fueron canalizados a través de Tom Goldstein, un abogado de high-stakes que actualmente se encuentra en juicio por cargos de fraude fiscal en un tribunal federal de Maryland.
Los números, fieles, son de escritura profana mayor:
Un libro contable —que Goldstein verificó como preciso firmando una estipulación conjunta de hechos— muestra que transfirió al menos $1,290,000 a un tal “Thomas Dwan” en múltiples pagos catalogados como “poker losses or staking amounts”:
- $550,000 en 2016
- $680,000 en 2017
- $60,000 en 2021
Mensajes de texto enviados por Goldstein a un destinatario no revelado —identificado en los documentos como “Kids”, asociado de Phua— en 2016 y 2017 muestran transferencias de seis cifras a “TD” en febrero y abril de 2017, cubriendo una deuda que Goldstein mantenía con Phua.
Y como si el sermón necesitara más especias: esos mismos mensajes revelan que Goldstein buscaba coaching de Short Deck con Dwan. “Working with TD to learn short deck”, escribió en febrero de 2017. Hasta los abogados de las altas esferas se arrodillan ante el altar de “durrrr” cuando necesitan aprender un juego nuevo.
El Enmascarado Que Tiró la Mano Ganadora
Para quienes no recuerden el nombre de Goldstein, refresquemos la memoria con uno de los momentos más infames de la liturgia televisada reciente.
En el Million Dollar Game de Hustler Casino Live en 2024 —buy-in de $1,000,000—, Goldstein se sentó enmascarado y disfrazado, haciéndose pasar falsamente por un empresario europeo. Jugó contra Dwan, entre otros. El resultado: perdió más de $2.7 millones en dos sesiones.
Pero la verdadera excomunión llegó cuando, en un pot de $540,000 contra “Steve the Lawyer”, Goldstein tiró la mano ganadora boca abajo en el showdown. Muckeó el winner. En un pot de más de medio millón de dólares.
Si eso no es un pecado mortal del fieltro, esta congregación no sabe lo que es el sufrimiento.
Goldstein enfrenta ahora la acusación federal de haber reportado incorrectamente sus ganancias de póker al IRS. El juicio está en sus etapas finales y el veredicto podría anunciarse en los próximos días.
La Bendición Final
Que quede asentado en las escrituras de clerigopoker.com:
El póker es un juego de círculos. Dwan respaldó a Bellande cuando era un crío. Phua respaldó a Dwan cuando era una leyenda. Goldstein canalizó el dinero de Phua mientras aprendía Short Deck y soñaba con ser alguien que no era. Y ahora, el dinero, los secretos y los disfraces terminan donde siempre terminan: bajo la luz implacable de un tribunal o de una cámara de televisión.
JRB tenía razón. El dinero es real.
Y las consecuencias, hermanos… las consecuencias son lo más real de todo.
Que el river les sea misericordioso. Amén.
Fuente original: PokerNews – Tom Dwan Poker Backer for JRB

