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Por Qué Foldear es el Acto de Fe Más Poderoso del Póker

Los mejores jugadores foldean el 80% de sus manos. Descubre por qué el fold pre-flop es la jugada más rentable y qué ranges jugar según tu posición.

El Clérigo
· · 5 min de lectura · 🕯️ Novicio
Manos con vestidura eclesiástica foldeando cartas de póker sobre green felt

El Primer Mandamiento: No Jugarás Basura

Siéntate. Respira. Y prepárate para escuchar la verdad más incómoda del póker:

La acción más rentable que harás en toda tu carrera pokeril es foldear.

Ya lo sé. No es sexy. No sale en los highlights de YouTube. Nadie hace un video titulado “INCREÍBLE FOLD EN EL PRE-FLOP” porque un fold no genera clickbait. No hay adrenalina. No hay drama. Solo hay un jugador silencioso que empuja sus cartas hacia el centro y espera.

Pero aquí va la revelación, hermano: los mejores jugadores del mundo —los que viven de esto, los que pagan la hipoteca con fichas— foldean entre el 75% y el 85% de sus manos antes del flop.

Lee eso otra vez. Tres de cada cuatro manos, directamente a la basura. Sin remordimiento. Sin curiosidad. Sin “quiero ver qué sale”.

Y eso, querido feligrés, no es cobardía. Es el acto de fe más poderoso que existe en el green felt.

La Herejía del “Solo Quiero Ver el Flop”

Conozco tu pecado. Lo conozco porque yo también lo cometí durante años. Y lo conozco porque lo veo todos los días en las mesas, como un sacerdote que escucha la misma confesión una y otra vez:

“Es solo medio big blind más… quiero ver qué sale.”

Esa frase inocente ha destruido más bankrolls que cualquier bad beat en la historia del póker. Más que los riveres milagrosos. Más que los seteos. Más que cualquier cooler.

¿Por qué? Porque la herejía del “quiero ver el flop” no ocurre una vez. Ocurre treinta veces por sesión. Y cada vez que haces un call especulativo con J4 offsuit desde early position, estás donando dinero —gota a gota, mano a mano— a los jugadores que sí entienden qué manos jugar y desde dónde.

El problema es que esas pérdidas son invisibles. No duelen como un all-in perdido. No las recuerdas al día siguiente. Pero al final del mes, cuando miras tu gráfico y ves esa línea descendente, la explicación es simple: jugaste demasiadas manos.

Qué es el VPIP y Por Qué Debería Importarte

Antes de seguir con el sermón, necesitas conocer un número sagrado: el VPIP.

VPIP significa Voluntarily Put Money In Pot (dinero puesto voluntariamente en el bote). Es el porcentaje de manos en las que decides invertir dinero antes del flop, ya sea con un call o un raise. No incluye las ciegas obligatorias.

Un jugador recreativo típico tiene un VPIP de 35-50%. Eso significa que juega entre un tercio y la mitad de todas las manos que le reparten.

Un jugador ganador en mesas de 9 jugadores (full ring) suele tener un VPIP de 15-22%.

La diferencia entre esos dos números es, literalmente, la diferencia entre ganar y perder dinero a largo plazo. No es la única variable, pero es la más fundamental. Si tu VPIP está por encima de 28% en mesas full ring, estás jugando demasiadas manos. Punto. No hay matices.

Los Números Según la Posición

La posición en la mesa no es un detalle menor. Es el factor que más determina qué manos puedes jugar de forma rentable. Piénsalo así: cuanto más cerca estés del botón, más información tendrás sobre lo que hacen los demás antes de actuar tú.

Estos son los rangos aproximados de apertura que maneja un jugador sólido en mesas 6-max de No Limit Hold’em:

UTG (Under The Gun): 12-15% de las manos. Aquí solo entran las premium y algunas manos fuertes. Pares altos, ases con kickers decentes, KQs. Todo lo demás, al cementerio.

MP (Middle Position): 15-18%. Se abre un poco la puerta. Entran algunos suited connectors altos y pares medios.

CO (Cutoff): 22-28%. La posición empieza a sonreírte. Puedes jugar más manos porque solo quedan dos jugadores detrás de ti.

BTN (Botón): 35-50%. La posición divina. Desde aquí puedes abrir un rango amplio porque actuarás último en todas las calles post-flop. Es como jugar con las cartas del rival boca arriba (casi).

SB (Small Blind): Variable, pero con precaución. Tienes posición sobre nadie post-flop excepto la ciega grande, y eso complica las cosas.

BB (Big Blind): Defiendes más amplio porque ya tienes dinero invertido, pero cuidado: defender no significa jugar cualquier basura. Significa que el precio del call es mejor.

¿Ves el patrón? La posición lo cambia todo. No es lo mismo tener KJ offsuit en UTG que en el Botón. Desde UTG es un fold limpio. Desde el Botón es un raise estándar. Misma mano, decisión opuesta.

El Fold Como Inversión Sagrada

Aquí viene el cambio de mentalidad que separa a los novicios de los sacerdotes.

La mayoría de jugadores ven el fold como perder algo. “Foldeé y podría haber ganado.” Esa es la trampa del ego. Esa es la voz del demonio susurrándote al oído después de ver que el flop habría conectado con tu 74 suited.

La realidad es exactamente la contraria: cada fold es una inversión.

Cada vez que rechazas una mano basura, estás haciendo tres cosas simultáneamente:

Primero, estás conservando fichas para las situaciones donde tienes ventaja real. Un stack completo en el momento correcto vale infinitamente más que medio stack disperso en veinte manos marginales.

Segundo, estás construyendo una imagen de mesa. Cuando los demás ven que no juegas cualquier cosa, tus raises empiezan a generar más respeto. Y el respeto en el póker se traduce en folds de tus oponentes cuando apuestas.

Tercero, estás protegiendo tu salud mental. Jugar manos basura te mete en spots difíciles donde no sabes si estás adelante o detrás. Eso genera frustración, y la frustración es la antesala del tilt. Y el tilt… bueno, el tilt es tema para otro sermón.

El Error de Pensar en Manos Individuales

“Pero Clérigo, ayer foldeé 72o y el flop vino 7-7-2.”

Sí. Y ayer también un señor ganó la lotería. Eso no significa que comprar lotería sea una buena estrategia financiera.

El póker no se juega mano a mano. Se juega en miles de manos. Y en miles de manos, jugar 72 offsuit es una sentencia de muerte para tu bankroll. Que una vez en quinientas el flop te haga un full no cambia la matemática fundamental: esa mano pierde dinero a largo plazo.

Los jugadores ganadores piensan en expectativa matemática (EV, Expected Value). No les importa lo que pasó en una mano específica. Les importa si la decisión fue correcta según la probabilidad. Y foldear basura siempre, siempre, tiene EV positivo.

Las Trampas Mentales que te Impiden Foldear

Tu cerebro conspira contra ti. Estas son las trampas más comunes:

El aburrimiento. Llevas 45 minutos sin jugar una mano y te llega un Q8 offsuit en middle position. “Algo tengo que jugar.” No. No tienes que jugar nada. El aburrimiento no es un argumento estratégico.

El miedo a parecer débil. Crees que si foldeas mucho, los demás te van a atropellar. En realidad, un rango tight jugado con agresión es una de las estrategias más difíciles de explotar.

El resultado anterior. Acabas de perder un bote grande y quieres recuperar rápido. Entonces empiezas a jugar manos marginales para “hacer algo”. Esto es tilt, y merece su propio capítulo en la biblia del póker.

La ilusión de habilidad post-flop. “Soy bueno jugando después del flop, así que puedo entrar con manos peores.” Esto solo funciona si realmente eres mejor que tus oponentes post-flop. Y si estás leyendo una guía de nivel novicio, probablemente todavía no sea tu caso. Sin ofender, hermano.

Tu Penitencia: Ejercicio Práctico

Antes de tu próxima sesión, quiero que hagas esto:

Paso 1. Juega una sesión de al menos 200 manos (online es más fácil para contar). Toma nota de tu VPIP. Si usas un tracker como PokerTracker o Hold’em Manager, lo verás directamente. Si juegas en vivo, apunta cuántas manos juegas de cada órbita.

Paso 2. Compara tu número con los rangos que te di arriba. Si estás por encima del 25% en full ring o 28% en 6-max, tienes un problema de selección de manos.

Paso 3. En tu siguiente sesión, proponte un objetivo simple: foldea una mano marginal que normalmente habrías jugado. Solo una por órbita. Siente la incomodidad. Acéptala. Esa incomodidad es el sonido de tu juego mejorando.

Paso 4. Al final de la sesión, revisa esas manos que foldeaste. Mira qué habría pasado. En la mayoría de los casos, habrías perdido dinero. Y en los pocos donde habrías ganado, recuerda: una golondrina no hace verano.

La Paradoja del Fold

Hay algo profundamente paradójico en todo esto: la acción más pasiva del póker —literalmente, no hacer nada— es la que más impacto tiene en tus resultados.

No necesitas aprender elaboradas jugadas de check-raise triple barrel para empezar a ganar. No necesitas memorizar tablas de equity ni dominar los solver. Todo eso viene después.

Lo primero, lo más básico, lo más sagrado, es aprender a decir “no” con convicción.

El fold no es cobardía. El fold es disciplina. El fold es paciencia. El fold es fe ciega en que las matemáticas funcionan, en que las buenas manos llegarán, en que la oportunidad correcta aparecerá si tienes la entereza de esperar.

Amén.